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Obstáculos en el Yoga VI: El miedo

El miedo o Bhaya es un gran obstáculo en la práctica del Yoga y su culminación en meditación y Samadhi. Se dice que sólo aquel que no tiene miedo, odio ni deseo puede realizar a Dios. El miedo produce una agitación mental considerable, por lo cual es una enorme dificultad. Todo el sistema de cuerpo-mente se agita durante el estado de temor.

 

Ante todo, el miedo es un mecanismo natural en el ser humano ¿cómo definir el miedo? Sólo sintiéndolo uno puede saber con certeza lo que es. Es una fuerte sensación de angustia e inquietud que surge al sentirse uno en peligro, físico o mental, real o imaginario. Los síntomas externos del miedo son rigidez muscular, sudoración, transpiración profunda etc.

 

El miedo puede darse de forma sutil, de modo que el padecedor no muestre sus síntomas externos.

 

Esta sensación sirve para evitar peligros de muerte. Gracias al miedo natural, que existe en casi todas las criaturas, éstas evitan ser devoradas por fieras o atrapadas. Surge del apego natural a la vida. Es un gran indicador de lo que debemos o no debemos hacer para la protección de nuestra integridad. El hombre teme naturalmente a la oscuridad porque en ella puede haber peligros para su vida, desconocidos y letales.

 

El miedo se vuelve un problema cuando aparece injustificadamente. Hoy en día apenas tenemos miedo por razones de supervivencia física. Sin embargo el miedo controla nuestras acciones. Nos volvemos esclavos de un amo muy poco benevolente. El miedo controlará todo lo que hagamos o digamos. Estaremos mirando constantemente qué decir o hacer por temor al rechazo. El miedo surge a menudo durante el sadhana. Cuando hacemos japa o meditamos, la mente percibe una amenaza para ella, ya que sus ondas de pensamiento se aquietan. Lo interpreta como una amenaza, y dispara el sentimiento de miedo o temor. Entonces el aspirante siente una sensación de desagrado al meditar y abandona su práctica.

 

La génesis del miedo.

De acuerdo con Patañjali, hay cinco causas de aflicción en el ser humano. Estas son Avidya o ignorancia, Asmita o egoísmo, Raga o apego, Dvesha o aversión, y Abhinivesha o aferrarse a la existencia corporal.

 

El Ser es divino, es alma espiritual. Pero cuando surge en él Avidya o ignorancia, esta swarupa o naturaleza divina es velada, y el ser cree ser finito y mortal. De aquí surge inmediatamente la idea de asmita, o separación del resto de la creación. Quien antes era Purusha, el espíritu pleno de dicha, se considera ahora frágil y solo en un universo lleno de amenazas. Cuando uno es consciente de la Unidad de todos en Dios, nada puede amenazarnos, e cuanto todo forma parte del mismo Ser. Pero cuando el ser se considera diferente, todo lo que hay alrededor puede hacerle daño. Considera que su cuerpo es la única forma en la que puede existir, y así surgen Raga y Dvesha, apego y aversión. Al considerarse incompleto, aquello que hace sentir a su cuerpo mayor plenitud, lo busca; esto es el placer. Aquello que parece “restarle” plenitud, es rechazado; esto es aversión. Por último, surge la necesidad de mantener este cuerpo a toda costa; esto es Abhinivesha o apego a la existencia material.

 

En realidad, con el cuerpo nada de nuestro Ser real muere. Sin embargo, estas tres sensaciones, con las dos primeras (ignorancia y egoísmo) como raíz, crean el sentimiento de miedo y lo incrustan profundamente en nuestro ser. El sentimiento de miedo se ramifica ampliamente creando todos los diferentes tipos de miedo: a la soledad, al rechazo, al ridículo, a la confrontación, etc., pero el último miedo que subyace en lo profundo y alimenta todos los demás es el miedo a la extinción total o muerte.

 

Raga y Dvesha, dos caras de la misma moneda.

El miedo surge de la aversión o Dvesha, a perder las cosas que amamos (Raga). En realidad no son cosas diferentes. Llamamos Raga a la vritti o modificación de la mente que surge cuando nos enfocamos en aquello a lo que estamos apegados. La misma vritti es llamada Dvesha cuando nos enfocamos en la posibilidad de perderlo. Por lo tanto, una forma de vencer al miedo es eliminar el apego de nuestra vida. Cuanto menos nos aferremos a las cosas materiales, mayor será nuestro valor, pues habrá menos pérdida. El hombre de negocios siempre está temeroso de perder su fortuna; el rey teme perder su reino; el estadista teme la época de elecciones pues puede perder su cargo. Las pertenencias materiales, el poder y el dinero están cargadas de temor. Esto no significa que uno debe vivir como un mendigo, pero sí que mantenga el bhava o humor de que todo lo que le rodea es en realidad posesión del Señor Supremo y de nadie más. Nosotros sólo lo estamos custodiando. El desapego confiere libertad y desahogo.

Otros métodos para vencer el miedo.

Hoy día la vida se ha vuelto muy complicada para el hombre moderno. Los miedos se han multiplicado. Hay miedo a no saber, a no comportarse como uno debe, etc. Hemos creado una sociedad que propone un estándar de éxito que no siempre corresponde a nuestras tendencias naturales. Esto crea un gran malestar y desasosiego. Debemos elevarnos por encima de estas designaciones materiales y exigir nuestro derecho a la felicidad. Patañjali, como es común, nos prescribe el método de Pratipaksa Bhavana, es decir, desarrollar la virtud opuesta. Debemos desarrollar la valentía en lugar de luchar contra el miedo. De este modo, el miedo morirá por sí solo.

 

Una manera de hacerlo es plantearse pequeños retos de valor cada día. Enfrentar desafíos que podamos llevar a cabo, los cuales, una vez superados nos darán seguridad para avanzar y aceptar desafíos más grandes. Por ejemplo, si uno teme a las alturas puede buscar un lugar alto pero seguro, como un monumento o edificio histórico y hacer una visita. La sensación de haber superado el miedo será tan satisfactoria, que querrá hacerlo otra vez, o incluso en un lugar más alto. Si hay miedo a hablar en público, uno puede dar una breve charla ante algunos amigos. Al hacerlo se sentirá reconfortado. El vencer al miedo lleva en sí su propia recompensa.

 

Siguen algunos consejos para trabajar el valor:

 

  • Practica Yogasanas o algún ejercicio físico. Al mejorar tu salud y forma física sentirás mayor seguridad.
  • Si ya eres practicante de Yoga, puedes practicar Ujjayi Pranayama, la respiración victoriosa. Te dará calma mental y valor.
  • Lee la Bhagavad Gita diariamente. Lee los versos relacionados con el alma:”El fuego no la quema, el agua no la moja, el viento no la seca…” Aprende de memoria y repite el verso 18:66 “Abandona todos los deberes y ríndete sólo ante Mí. Yo te liberaré de todos los males, nada temas”. Te dará seguridad y sentimiento de que el Señor te acompaña siempre.
  • No veas películas violentas o de contenido morboso antes de acostarte. Aunque creas que no te afectan, producen una impresión sutil en tu mente. En su lugar, lee alguna lectura espiritual o canta un poco de Kirtan.
  • Antes de dormir, piensa en, Rama, Karttikeya, Hanuman, Garuda, Bhima, y otros grandes héroes de la antigüedad. Te llenarán de valor.
  • El miedo a veces surge por un agravamiento en los aires vitales (Vata Dosha) procura no comer alimentos muy fríos o secos, aliméntate con comida pura y llena de energía. Elimina la carne de tu dieta. Cuando comes la carne de un animal, te alimentas también del miedo que sintió al ser matado.
  • Canta diariamente el Maha Mrtyunjaya Mantra. Este mantra destruye todos los miedos, incluyendo el más profundo, el miedo a la muerte.
  • Del mismo modo que ver contenido violento puede causar temor en la mente, pensar en el valor, y en hechos nobles y valerosos, va creando poco a poco impresiones de valor y desarrolla la nobleza en uno.
  • Adquiere el hábito de auto-indagar siempre y preguntarte de dónde vienen los pensamientos y cuál es su origen. Haz esto también con tus miedos. Pregúntate ¿por qué temo a tal o cual cosa? Descubriendo su origen, lo extirparás de raíz.

 

Y sobre todo, nunca desesperes. Las impresiones mentales son muy poderosas, pero tú lo eres más. Piensa siempre que tras tu mano está la poderosa fuerza de la Devi, el Señor Shiva o el Señor Vishnu, y no decaigas. Estamos condenados al éxito. ¡Que Bhagavan, el Señor, nos bendiga a todos con coraje y valor sin límites!

 

Shloka:

Bhoge rogabhayaṃ kule cyutibhayaṃ vitte nṛpālādbhayaṃ

māne dainyabhayaṃ bale ripubhayaṃ rūpe jarāyā bhayam

śāstre vādibhayaṃ guṇe khalabhayaṃ kāye kṛtāntādbhayaṃ

sarvaṃ vastu bhayānvitaṃ bhuvi nṛṇāṃ vairāgyamevābhayam

 

En el disfrute de los sentidos, hay temor a la enfermedad; en la posición social, hay temor a descender; en la riqueza, hay temor a la hostilidad de otros reyes; en el honor, hay temor a la humillación; en el poder, hay temor a los enemigos; en la belleza, hay temor a la vejez; en la erudición en las escrituras, hay temor a los adversarios; en la virtud, hay temor a los calumniadores; en el cuerpo, hay temor a la muerte; todo lo perteneciente al hombre en este mundo está acompañado de temor; sólo la renuncia lleva a la valentía.