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Más consejos para pranayama

Hace unos meses publicábamos en este mismo blog un artículo de once consejos para la práctica de pranayama. Continuamos hoy con algunas pautas más concretas que esperamos sean de ayuda para el aspirante que trata de avanzar en esta hermosa rama del Yoga.

 

1. Evita la tensión en los hombros. La postura para pranayama debe ser erguida a la par que confortable. En ocasiones por un esfuerzo de mantener la espalda recta, los hombros tienden a elevarse y crear tensión. Vigílalos bien y mantenlos relajados. Una manera de evitar esta rigidez de hombros es practicar antes algunos yogasanas.

 

2. No presiones fuertemente la nariz. En prácticas como anuloma viloma o sukha purvaka en las que es necesario tapar los orificios nasales no es recomendado presionar fuertemente. Es uno mismo el que debe retener la respiración, y no los dedos. De lo contrario puede crear tensión interna. Si presionas suavemente notarás que las retenciones son más fáciles y cómodas.

 

3. No presiones el pecho. Al utilizar el brazo para regular la respiración a veces uno puede apoyar el codo en el abdomen. Esto quita libertad al pecho para tomar aire libremente, por lo tanto es recomendable no apoyarlo.

 

4. Es mejor poco y bien que mucho y apresurado. Es posible que puedas inspirar en 12, retener en 48 y espirar en 24 o incluso más que esto, pero si después de una o dos vueltas sientes cansancio y debes parar, o sientes las vueltas cada vez más forzadas, es mejor que escojas unos tiempos más cortos y puedas mantener la práctica más tiempo. Con el tiempo y sin expectativas harás maravillas.

 

5. Aunque depende del aspirante, un tiempo adecuado para aumentar los tiempos es una semana. Puedes comenzar con ocho segundos de retención, la semana siguiente pasar a doce, la siguiente a dieciséis y así. No te excedas. Recuerda que el objetivo del pranayama es apaciguar la mente y no hacer grandes demostraciones.

 

6. Escoge uno o dos ejercicios de pranayama para tu sadhana y practícalos diariamente. Otros ejercicios pueden hacerse eventualmente pero lo mejor es no dispersar la práctica. Kapalabhati y Anuloma Viloma son ideales para la mayoría de la gente. Alguien con exceso de flema hallará gran deleite en la práctica de Ujjayi. Surya Bheda es específico para apaciguar el vata dosha. Lo mejor es practicar el ejercicio que haya seleccionado tu Maestro.

 

7. Si eres principiante puedes practicar pranayama sin retención al principio. Esto puede ayudarte a dominar la inspiración y espiración sin fatigarte. No te obsesiones con la retención. Aunque es muy importante en la práctica, llegará en su momento.

 

8. En verano no debe practicarse al sol. En caso de recalentamiento es necesario detener la práctica. No sufrirás daños en tu sadhana por esto. Es importante usar la inteligencia y no forzarse.

 

9. Busca una alimentación libre de violencia. Tradicionalmente la leche es un alimento adecuado para la práctica de pranayama, pero hoy día se causa gran sufrimiento a las vacas para su extracción, además las leches de hoy día están adulteradas con muchos aditivos. Es posible sustituirlas por leches vegetales. Las de avena y almendras son muy adecuadas.

 

10. Aunque sea tu hora de practicar, no hagas pranayama si estás en estado de ira o angustia, o si sientes dolor de cabeza. Es mejor que te calmes por medio del canto del Nombre Divino u otor medio antes de comenzar la práctica.

 

Estos consejos pueden ser útiles para el practicante, pero será la experiencia propia lo que te dará verdadero conocimiento. En ocasiones se dice que practicar pranayama por uno mismo puede ser peligroso. Utiliza tu razón. No te excedas en tu práctica y no tendrás de qué preocuparte. Desde luego lo ideal es tener un Guru que pueda instruirte, pero si no, puedes acudir a profesores, maestros y compañeros de práctica. Se moderado pero constante y eventualmente alcanzarás la maestría.

 

Shloka:

 

yathā dīpo nivāta-stho

neṅgate sopamā smṛtā

yogino yata-cittasya

yuñjato yogam ātmanaḥ

 

Lo mismo que no oscila la llama de una lámpara guardada en un lugar protegido del viento, así permanece la mente inmóvil cuando el yogi se concentra en el Ser Trascendente.