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La Filosofía en los Vedas, por Sri Swami Sivananda (VI): El Purva Mimamsa

El siguiente artículo es la sexta parte de la exposición detallada sobre las filosofías ortodoxas védicas, por Sri Swami Sivananda. El presente artículo corresponde a la filosofía Purva Mimamsa. Puedes leer los anteriores aquí:

 

Filosofías de la India I: Introducción

 

Filosofías de la India II: El Nyaya

 

Filosofías de la India III: El Vaisheshika

 

Filosofías de la India IV: El Sankhya

 

Filosofías de la India V: El Yoga

 

Introducción.

Adoración a Sri Jaimini, el fundador del sistema Purva Mimamsa, el discípulo de Sri Vyasa Bhagavan.

 

Purva Mimamsa o Karma Mimamsa es una investigación en la primera porción de los Vedas, una investigación en el ritual de los Vedas el cual se ocupa sólo de los mantras y los brahmanas. El Purva Mimamsa es así llamado, debido a que es anterior (Purva) que el Uttara Mimamsa (Vedanta), no tanto en sentido cronológico como en sentido lógico.

 

Mimamsa—un sistema de interpretación de lo Védico.

Mimamsa no es la rama de ningún sistema filosófico. Es más bien un sistema de interpretación védico. Sus discusiones filosóficas vienen a ser un tipo de comentario crítico a los (textos) Brahmanas o porciones rituales del Veda. Interpretan los Vedas en un sentido literal. El problema central del Purva Mimamsa es ritual. Jaimini sistematizó las normas del Mimamsa y estableció su validez en su trabajo. Las normas del Mimamsa son muy importantes para la interpretación de la Ley Hindú.

 

Los Mimamsa Sutras de Jaimini dan una detallada descripción de los diferentes sacrificios y sus propósitos, la doctrina de Apurva, y también algunas proposiciones filosóficas. Contiene doce capítulos.

 

Sabara es el autor del mayor comentario o Bhashya del trabajo de Jaimini. Kumarila, el Guru de Bhavabhuti, hizo un comentario del Sutra y el Bhashya. Probó el carácter eterno de los Vedas y la eficiencia de las ceremonias védicas. Prabhakara fue pupilo de Kumarila. Él escribió un comentario sobre el Bhashya de Sabara.

 

Jaimini acepta los tres Pramanas (pruebas) de percepción (Pratyaksha), inferencia (Anumana) y testimonio autoritativo (Sabda o Veda). Jaimini sostiene que hay una conexión perpetua entre una palabra y su sentido, y que el sonido es eterno.

 

El Veda eterno y auto-existente.

Jaimini fue un oponente del racionalismo y del teísmo. Para él, el Veda era prácticamente el único Dios. El Eterno Veda no necesita otra base en la que descansar. No hay un Divino revelador. El Veda es autoritativo por sí mismo. Es la única fuente de conocimiento del Dharma. Dios no era necesario para él y su sistema. ÉL decía que el Veda es la autoridad por sí mismo. Su primer aforismo “Athato Dharma Jijnasa” (ahora comienza la investigación del Dharma), establece completamente la meta y objetivo de su sistema, es decir, el deseo por conocer el Dharma o deber, el cual consiste en llevar a cabo los ritos y sacrificios prescritos por el veda. El mismo Dharma concede sus recompensas. La meta del Purva Mimamsa es investigar en la naturaleza del Dharma.

 

El Purva Mimamsa tiene un número de deidades. Las ofrendas deben ser hechas a ellas. La práctica del Dharma Védico no necesita ningún Ser Supremo o Dios. La religión védica no requiere de la asistencia de Dios. El Veda eterno y auto-existente sirve a todos los propósitos para Jaimini y los Purva Mimamsakas. Jaimini no niega a Dios tanto como lo ignora.

La práctica del Dharma Védico—la llave hacia la felicidad.

 

El Dharma es ordenado por los Vedas, conocidos como Sruti. Su práctica conduce a la felicidad. Si la Smriti (textos de tradición) no coincide con la Sruti (textos de revelación), la primera es ignorada. Las prácticas de hombres virtuosos o tradiciones vienen después de la Smriti. Un hindú debería conducir su vida en concordancia con las normas de los Vedas. Un hindú debería practicar los Nitya Karmas (deberes diarios) como el Sandhya etc., y los Naimittika Karmas (deberes extraordinarios) en las ocasiones apropiadas, para obtener la salvación. Estos son deberes incondicionales. Si él falla en hacer esto, está incurriendo en pecado de omisión (Pratyavaya Dosha). Él lleva a cabo Kamya Karmas (rituales para conseguir dones) para lograr fines específicos. Si evita las acciones prohibidas (Nishiddha Karmas), evitará el infierno. Si lleva a cabo los deberes incondicionales, alcanzará la salvación.

 

Algunos Mimamsakas posteriores mantienen que todos los trabajos deben ser llevados a cabo como una ofrenda a Dios o el Ser Supremo, y que entonces es cuando se vuelven la causa o medio de liberación.

 

Si las acciones o sacrificios son hechos de modo mecánico, sin sentimiento, Shraddha (fe) ni devoción, no pueden ayudar a alguien a alcanzar la salvación. Uno puede llevar a cabo cualquier número de sacrificios y aún así, no haber ningún cambio en su corazón, si son llevados a cabo sin el espíritu, la actitud mental y voluntad adecuados. Lo que es realmente requerido no es el sacrificio ceremonial, sino el sacrificio del egocentrismo, el egoísmo y Raga Dvesha (gustos y aversiones).

 

La doctrina de Apurva.

Los frutos o recompensas de los sacrificios no son dispensados por ningún Dios benefactor. Apurva concede la recompensa al sacrificador. Apurva es el nexo o conexión necesaria entre el trabajo y su fruto o resultado. Apurva es Adrishta. Es una fuerza invisible y positiva creada por un acto, la cual conduce al fruto de la acción. Este es el punto de vista de Jaimini.

 

Otros pensadores criticaron severamente que el inconsciente o no-inteligente Apurva pudiera conceder las recompensas. El sistema Mimamsa no podía satisfacer a hombres inteligentes, de profundo pensamiento. Así pues, los Mimamsakas posteriores lentamente introdujeron a Dios. Declararon que si los sacrificios eran llevados a cabo en honor del Ser Supremo, conducirán al logro del Bien Supremo. Apurva no puede actuar, a menos que sea movido por Dios o el Ser Supremo. Dios es quien crea la función Apurva.

 

El Ser y sus características.

El ser es distinto del cuerpo, los sentidos y la inteligencia. El ser es el experimentador o disfrutador. El cuerpo es la morada de las experiencias. Los sentidos son los instrumentos de la experiencia. El ser percibe cuando se halla en unión con la mente. Experimenta internamente placer y dolor; y externamente objetos tales como árboles, ríos, plantes, etc.

 

El ser no es los sentidos, porque persiste incluso cuando los sentidos son dañados o destruidos. El cuerpo está hecho de materia. El perceptor es diferente del cuerpo. El ser dirige al cuerpo. El cuerpo es un sirviente del ser. Hay un ente que sintetiza los diferentes datos de los sentidos. Este ente o entidad es el ser. El ser es omnipresente e imperecedero. Hay incontables seres.

 

El verdadero ser sobrevive a la aniquilación del cuerpo. El oficiante del sacrificio va al cielo. Jaimini no cree en Moksha (liberación). Él cree en la existencia del Svarga (cielo) alcanzable a través del Karma o sacrificio. El Veda promete recompensas al sacrificador que serán disfrutadas en otro mundo.

 

 

Los Mimamsakas posteriores.

 

Prabhakara y Kumarila.

Jaimini mostró el camino para hallar felicidad en Svarga o el cielo, pero no dijo nada del problema de la emancipación final. Los autores posteriores como Prabhakara y Kumarila, en todo caso, no pudieron evitar este problema de la salvación final ya que tenía la atención de los pensadores de otras escuelas. Prabhakara dice que la cesación absoluta del cuerpo causada por la total desaparición de Dharma y Adharma, cuya operación es la causa de los renacimientos, es la libertad última o liberación. El hombre abandona los actos prohibidos sí como las acciones que llevan al cielo. Él hace las expiaciones necesarias para agotar los Karmas previamente acumulados. Practica la auto-restricción y auto disciplina. Desarrolla cualidades virtuosas, y se libera de los renacimientos por el verdadero conocimiento del ser. Uno no puede alcanzar liberación por el mero conocimiento. La extinción de los Karmas es lo único que puede traer la liberación. El conocimiento previene la acumulación de virtud y vicio. El Karma por sí mismo no puede llevar al logro de la emancipación final. Raga y Dvesha, gustos y aversiones, los cuales llevan a la realización de acciones, deben ser destruidos si uno quiere alcanzar Moksha. Moksha es la cesación de placer y dolor. No es un estado de dicha, pues el alma sin atributos no puede tener ni siquiera dicha. Es simplemente la forma natural del alma.

 

El punto de vista de Kumarila se vuelve muy cercano a la visión de los Vedantinos Advaitins. Kumarila mantiene que el Veda es compuesto por Dios y es Brahman en forma de sonidos. Moksha es un estado positivo para él. Es la realización del Atman. Él es de la opinión de que el conocimiento no es suficiente para lograr la salvación. Él piensa que la emancipación final puede ser lograda por Karma (acción) combinada con Jñana (conocimiento).

 

 

La filosofía de Jaimini en esencia.

De acuerdo con Jaimini, la realización de acciones que son ordenadas por los Vedas es el Sadhana o medio para alcanzar el cielo. El Karma Kanda es la sección principal de los Vedas. La causa de la esclavitud es la realización de Nishiddha Karmas o acciones prohibidas. El ser es Jada-Chetana, una combinación de inconsciencia e inteligencia. Las almas son incontables. El alma es el actor y disfrutador. Es omnipenetrante. Jaimini no cree en la creación del mundo. Él cree en grados de felicidad en el cielo, y en Sadachara o conducta recta, a saber, Satyam Vada (di la verdad), Dharmam Chara (lleva a cabo tu deber).

 

Criticismo de la filosofía de Jaimini

Se dice que el sistema filosófico Purva Mimamsa es insatisfactorio e incompleto, por cuanto no trata con los problemas de la Realidad Última y su relación con el alma y la materia. No hay una visión filosófica del mundo. El rasgo central es la realización de sacrificios. Esta es la cosa más esencial o fundamental. “Haz sacrificios y disfruta en el Cielo” —esta es la suma y sustancia de la enseñanza de Jaimini. Este es su Moksha o meta final. Esto no puede dar satisfacción a los pensadores que saben que el disfrute en el cielo es transitorio, imperfecto, sensual y mundano.

 

(Continuará con la filosofía Vedanta)