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La Estructura de la Bhagavad Gita (I): Karma, Bhakti y Jñana

La Bhagavad Gita es uno de los Textos Sagrados más aclamados y venerados en el mundo entero. Forma parte del Mahabharata, la gran historia de la guerra de los Bharatas. Sus setecientos versos, (o según algunas ediciones, 701) constituyen la enseñanza condensada de toda la filosofía védica, especialmente en cuanto al Yoga y el Vedanta.

 

La Bhagavad Gita es un diálogo entre Arjuna, el guerrero Pandava, y el Señor Krishna, el Avatar de Dios, en el escenario de una batalla a punto de comenzar. Esta conversación fue recopilada por el sabio Vyasa. La fecha en que Krishna instruyó a Arjuna fue el día de Mokshada Ekadashi, en el año 863.964 de Dwapara Yuga (aproximadamente en el año 3100 AC), mientras que los versos que no son hablados por Krishna y Arjuna, es decir, pertenecientes a Sanjaya y Dhritarashtra fueron añadidos por Vyasa, de acuerdo con una conversación que tuvieron ambos 11 días después de comenzar la batalla.

 

La Bhagavad Gita es dividida en 18 capítulos. Cada uno de ellos corresponde a un diferente tema que Krishna presentó a Arjuna como instrucción antes de la batalla de Kurukshetra. Tradicionalmente estos dieciocho se dividen en tres grandes grupos de seis capítulos cada uno. Se entiende que los seis primeros capítulos pertenecen al Karma Yoga o Yoga de la acción; los seis siguientes —del VI al XII—constituyen la enseñanza del Bhakti Yoga; y los seis últimos, del XIII al XVIII, muestran el Jñana Yoga o Yoga del conocimiento.

 

El lector de la Gita se dará cuenta de que esta división no es rotunda, puesto que en los capítulos dedicados al Karma, hay también versos sobre Bhakti y Jñana, en los de Bhakti los hay sobre Karma y Jñana, y en los de Jñana hay versos sobre Karma y Bhakti; sin embargo, aunque hay en cada capítulo una variedad de temas específicos, el tema general está dedicado al Yoga que le corresponde.

 

Por supuesto, el Señor Krishna debía tener una intención detrás de este orden, puesto que nada de lo que Él hace puede carecer de razón. Hay dos maneras principales de entender la ordenación de los capítulos de la Gita:

 

 

Por un lado está la visión más generalizada entre los estudiosos del Advaita Vedanta o del Jñana Yoga, que es la de la gradación: el estudiante comienza estudiando el Karma Yoga, aprendiendo las acciones correctas e incorrectas, y aprendiendo los motivos adecuados para actuar. Luego debe desarrollar devoción por Bhagavan o Dios para fortalecer su anhelo por la liberación. Finalmente adquirirá la pureza necesaria para comprender el Jñana Yoga, la Unión con el Divino.

 

En cambio, los proponentes del Bhakti Yoga entienden que la posición del Bhakti no está antes del Jñana como segunda, sino como centro: para los bhaktas, la devoción es el medio tanto como el fin supremo, y por lo tanto, Karma Yoga y Jñana Yoga no tienen fuerza suficiente si no están apoyados por la Bhakti. Aquí, la devoción es la raíz de la cual los otros dos Yogas se nutren, por esto es que permanece en el medio, como el centro o corazón de todas las prácticas espirituales.

 

En general Karma Yoga se considera preparatorio y suplementario, tanto de Bhakti como de Jñana; sin embargo aún hay quienes lo consideran el Yoga superior, puesto que sin la acción, Jñana y Bhakti se quedarían en una mera teoría. Tales estudiosos no dudan en afirmar que en realidad las tres secciones de la Gita son para ensalzar el Karma Yoga, puesto que el discurso entero es hecho con el motivo de que Arjuna actúe noblemente en la batalla. Sin embargo es cierto que esta visión no es la más extendida y por lo general queda supeditada a las otras dos.

 

La mente de Krishna es omnisciente y todo-abarcante. Él sabía muy bien que personas de diferentes temperamentos y propensiones entenderían la Bhagavad Gita de maneras diferentes, por lo cual, en Su magistral oratoria, a cada uno de los versos que Él pronunció pueden dársele multitud de significados diferentes, así como a la estructura de Su discurso. Cuál es el camino superior, eso es algo que debemos averiguar a través de la práctica y el estudio bajo la instrucción del Maestro.

 

Shloka:

yatra yogeśvaraḥ kṛṣṇo

yatra pārtho dhanur-dharaḥ

tatra śrīr vijayo bhūtir

dhruvā nītir matir mama

 

Dondequiera que estén Krishna, el Señor del Yoga, y Arjuna, el arquero, habrá prosperidad, victoria, felicidad y una línea de conducta firme. Esa es mi convicción.