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Por qué vegetarianos, por Swami Vishnu Devananda

Toda la comida es originalmente producida por el reino vegetal, que absorbe y almacena la energía del sol. La energía que contiene la carne es el stock que no ha sido utilizado por el animal. Cuando un animal come la carne de otro está comiendo vegetales de segunda mano, ya que la comida vegetal es la fuente original de toda la energía animal. (…)

 

Un punto interesante a considerar aquí es que el hombre utiliza principalmente la crne de aquellos animales que viven de las plantas: vacas, cerdos, ovejas, cabras, aves, etc; incluso entre los animales salvajes, el hombre prefiere la carne de aquellos como el venado, conejos, verracos y no la de los tigres, leones o leopardos, que son carnívoros. Esto denuestra por sí mismo que el hombre adquiere energía vegetal de segunda mano procedente de la carne de los animales que viven de las plantas.

 

Todas las comidas de carne, tal y como se consumen normalmente, están notablemente desequilibradas, conteniendo gran exceso de proteínas, y casi una flata total de calcio y vitaminas que favorezcan el crecimiento y que se derivan originalmente del reino vegetal. Los vegetales absorben el calcio del suelo y lo transforman en orgánico y, con ayuda de los rayos del sol, producen vitaminas en sus hojas verdes. Otra objeción importante a los comedores de carne es que, de todos los alimentos, es el que más rápidamente se corrompe. Durante la putrefacción se desprenden toxinas venenosas. Se ha demostrado que las proteínas animales se corrompen dos veces más deprisa que las vegetales. (…)

 

Experimentos relatados por Farger y Walepole en el Journal of Physiology and Patology muestran que la carne putrefacta contiene muchas sustancias venenosas, algunas de las cuales elevan la presión sanguínea. Ésta es la razón por el que los médicos prohíben la carne a los pacientes que sufren de arterioesclerosis o de hipertensión. Esta restricción es una protección no sólo contra la putrefacción de la carne, sino también contra la posterior putrefacción en los intestinos de los remanentes de carne no diferidos.(…)

 

Aparte de los perniciosos efectos de la carne en el cuerpo humano, tenemos que considerar también objeciones éticas al hecho de matar animales inocentes.

 

Los caballos, perros y vacas pueden aprender, recordar, amar, odiar, deplorar, regocijarse y sufrir igual que los humanos, aunque la esfera vital del animal es más limitada. Cuando los animales aprendan que los seres humanos son pacíficos y considerados olvidarán su instinto natural.

 

En el río Ganges, en Haridwar, los peregrinos pueden ver cientos de enormes peces esperando a que los visitantes les alimenten. Estos peces han aprendido por instinto que los seres humanos no son sus enemigos, ya que está prohibido pescar en el centro de peregrinaje. No hay forma de meterse en el río sin apartar a los peces mendicantes. Sin embargo, en otras partes del río resulta difícil ver a un pez, y no digamos cogerlo. (…)

 

Los animales saben instintivamente cuando están destinados al matadero y, aunque no pueden hablar, sus ojos cuosos piden misericordia a la crueldad del hombre. El balido del becerro, el bramido del toro, el cacareo de los ánades, asustados y los gritos de otros cientos de animales son protestas contra la injusta y despiadada destrucción de la vida de inocentes y valiosos animales por los llamados seres superiores y civilizados.

 

Al no tener el poder de crear vida, ciertamente tampoco tenemos el derecho de matar. Cada acción tiene su reacción, y todas las acciones buenas y malas comportan buenos o malos frutos. Ésta es una ley divina, y ninguna ley humana puede anularla. Si al hombre se le hubiera prmitido matar a los animales y comer su carne, también se les hubiera permitido matar y comer seres humanos. “Yo os prometo reclamar vuestra propia sangre: la reclamaré al animal y al hombre”.

 

Shloka:

 

ahimsā paramo dharmah

sarvaprāmabhrth smrtah

tasmāt prānabhrtah sarvān

na himsyād brāhmanah kva cit

 

La No violencia es el deber supremo. Por tanto un brahmana (una persona espiritual) no debería tomar la vida de ninguna criatura