· 

Conocimiento vs Devoción

El Atmabodha o “Conocimiento del Ser” es uno de los textos más conocidos del gran maestro Shankaracharya. Es uno de los Prakarana Granthas o textos introductorios que deben estudiarse para empezar a comprender la filosofía Advaita Vedanta, y dentro de este contexto se considera altamente autoritativo. Sin gran preámbulo, ya en el segundo verso de la obra leemos:

 

 

bodho'nyasādhanebhyo hi sakṣanmokṣaikasādhanam
pākasya vahnivaj jñānaṁ vina mokṣo na sidhyati

 

 

Así como el fuego es necesario para cocinar, el conocimiento, a diferencia de otros medios, es el único medio directo para la liberación. No se logra la liberación sin conocimiento. (Atmabodha II)

 

 

Esta sentencia puede resultar chocante para muchos ¿Cómo es posible que sólo el conocimiento pueda ser liberador? ¿No son entonces válidas las prácticas del Yoga? ¿No sirve la Bhakti o devoción amorosa al Señor Supremo? ¿De qué sirven entonces las prácticas de acción desinteresada, la repetición del mantra, la meditación y la oración?

 

Una posible respuesta sería que las anteriores son sólo prácticas preliminares, como una especie de purificación necesaria para que el conocimiento pueda ser digerido por el aspirante, y que, por tanto, el único medio “directo” para liberarse, en efecto, es el conocimiento o jñana, quedando los demás caminos del Yoga por debajo. Tal será sin duda la opinión de muchos, la cual es válida; sin embargo, surge un problema: El mismo Shankaracharya, en otra de sus inmortales obras, el Vivekachudamani, dice lo siguiente:

 

 

mokṣakāraṇasāmagryāṃ bhaktireva garīyasī
svasvarūpānusandhānaṃ bhaktirityabhidhīyate

 

 

De todos los medios que llevan a la Liberación, Bhakti (devoción) ostenta el lugar supremo (Vivekachudamani XXXI)

 

 

Parece haber una contradicción entre las dos obras, pues una niega otro medio que no sea el conocimiento (jñana) y la otra considera que la devoción (bhakti) es el mejor medio. Analicemos de nuevo el primer verso y tal vez veamos que la contradicción es sólo aparente.

 

 

Shankara utiliza una curiosa metáfora “igual que sólo se puede cocinar (pakasya) con el fuego (vahni)” Sólo el conocimiento libera. Ahora bien, ¿qué entendemos por fuego?

 

 

La palabra “Vahni” significa “fuego” pero en la cultura védica no se entiende como fuego únicamente el fuego visible. Hay una energía sutil cuya función es consumir. Tradicionalmente se llama fuego a la capacidad de digestión, al prana o energía que se produce en el cuerpo al practicar Yoga, al calor que el sol muestra sobre nosotros... Todas estas son formas del fuego original.

 

 

Siguiendo con la metáfora, lo cierto es que la única forma de cocinar es con fuego, pero no necesariamente con un fuego denso, terreno. Si colocamos un alimento sobre una piedra bajo el sol, los potentes rayos del astro cocinarán el alimento. Desde el punto de vista védico, también ha sido cocinado con fuego, pero en este caso con el fuego solar, que no es sino otra modificación del Fuego Primordial, el Agni Eterno, al igual que el fuego terrestre, visible.

 

 

De forma similar, el camino de la Bhakti o devoción, y el camino de Jñana o conocimiento, ambos llevan al aspirante a la emancipación final. La devoción es como el fuego solar, que con los rayos de la Gracia Divina, limpia al aspirante de toda impureza para que pueda ver su propia naturaleza espiritual; el conocimiento es como el fuego terrestre, que consume por completo su ego que impide la realización del atman o Ser Esencial. De un modo u otro, ambos, el devoto y el jñani se “cocinan”. Aunque Shankara ensalza el conocimiento más enfáticamente en el Atmabodha y la devoción en el Vivekachudamani, él sabe que ambos son medios válidos para alcanzar la meta suprema.

 

 

Shloka:

 

yoga-sannyasta-karmāṇaṁ
jñāna-sañchinna-saṁśayam
ātmavantaṁ na karmāṇi
nibadhnanti dhanañjaya

 

 

Oh, Arjuna, las acciones no atan a quien ha renunciado a los frutos de la acción en el fuego del Yoga, y cuyas dudas han sido destruidas por el conocimiento.