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Hanuman y los ocho poderes del Yoga, por Swami Tejomayananda

El siguiente texto corresponde a un extracto del comentario al Hanuman Chalisa de Swami Tejomayananda.

 

aṣṭa siddhi nau nidhi ke dātā।

asa bara dīna jānakī mātā॥ 31 ॥

 

Verso 31:

 

Janakimata (Madre Sita) te concedió el don de que podrías dar los ocho siddhis (poderes sobrenaturales) y las nueve formas de riqueza a cualquiera que quisieras.

 

Comentario:

 

Cuando Śrī Hanumān fue a Lanka para encontrar a Madre Sitā, le dio noticias del Señor Rāma y cantó Sus glorias. Antes de esto, Madre Sitā estaba muy triste, pero tan pronto como escuchó que el Señor Rāma iba a venir y rescatarla, su alegría no conoció límites. Ella bendijo inmediatamente a Śrī Hanumān, diciendo: “Serás el dador de los ocho poderes sobrenaturales de los Yoguis (Aṣṭa Siddhi) y de los nueve tipos de riqueza de Kubera (Navanidhi)”.

 

Los ocho poderes sobrenaturales descritos en las Escrituras son:

 

1. Aṇimā: El poder de asumir una forma muy pequeña (como una partícula atómica) o de volverse tan sutil que uno puede penetrar incluso en la partícula más sutil del universo.

 

2. Mahimā: El poder de volverse grande, de permearlo todo —desde el más pequeño hasta el más grande objeto—. Cuando Śrī Hanumān fue a Lanka, se volvió tan pequeño como un mosquito para encontrar a Madre Sitā y se volvió enorme para combatir a los demonios.

 

3. Garimā: El poder de hacerse a uno mismo pesado. Incluso un solo miembro del cuerpo se vuelve tan pesado que nadie puede levantarlo. Hay una historia en la cual el poderoso guerrero Bhīma, del famoso Mahābhārata iba caminando por el bosque. Se encontró a Śrī Hanumān tendido a un lado del camino, con su largo rabo a lo largo del camino. Pensando que era un mono anciano ordinario, Bhīma pidió a Śrī Hanumān que quitara su rabo del camino. Śrī Hanumān dijo: “yo soy anciano ¿por qué no levantas tú mi rabo y lo sacas de ahí?” Bhīma trató de levantarlo, pero a pesar de toda su fuerza, fue incapaz de moverlo ni tan sólo un centímetro. Entonces se dio cuenta de que no era un mono ordinario y se postró con humildad ante él. En esta situación Śrī Hanumān mostró el Garimā Siddhi que poseía.

 

4. Laghima: El poder de volverse ligero como una pluma: Cuando estaba en Lanka, Śrī Hanumān era enorme, más alto que el más alto palacio, Aun así, era capaz de saltar ágilmente de tejado en tejado, sin destrozar los edificios. Esto es debido a Laghimā Siddhi.

 

5. Prāpti: El poder de alcanzar lo que uno desea. Con este poder, uno puede sentarse en un lugar, y ver todo lo que está sucediendo, no sólo en todo el mundo, sino también en otros mundos como Brahmaloka. Con satélites de televisión y telescopios, uno es capaz de ver parte de este cosmos. Alguien que tiene el poder de Prapti, puede ver y experimentar todas las cosas en todo el cosmos.

 

6. Prākāmya o Prākāśya: Prākāmya es la habilidad de ir a cualquier parte de los tres mundos—tierra, cielo e inframundo. Prākāśya es tener un auto-luminoso, resplandeciente cuerpo. El cuerpo de Śrī Kṛṣṇa era así. Cuando las Gopīs escondían la mantequilla en algún lugar oscuro, Él llegaba por la noche con Sus amigos, y debido a Su cuerpo luminoso, eran capaces de encontrar fácilmente la mantequilla y comérsela.

 

7. Īśitvam: El poder de reinar sobre los tres mundos. Śrī Hanumān reina sobre los corazones de todos por sus buenas acciones y carácter y no por la fuerza física.

 

8. Vaśitvam: El poder de controlar a todos, de hacer que otros te sigan. La personalidad magnética de Śrī Hanumān hace que todo el mundo le ame y obedezca. Esto es, por supuesto, cierto con respecto al Señor. Cuando ÉL fue al bosque, toda la ciudad de Ayodhya quería seguirle al bosque. Cuando Śrī Kṛṣṇa tocaba la flauta, no sólo las Gopīs, sino también las vacas y aves llegaban a Él.

 

Incluso si no tenemos los poderes sobrenaturales, todos nosotros necesitamos las arriba mencionadas ocho habilidades para ser exitosos y felices:

1. Aṇimā: La capacidad de hacerse pequeño o humilde. Mientras cruzaba el océano, Śrī Hanumān se cruzó con Surasā, la demonio, que empezó a crecer de tamaño hasta el doble de su forma. Śrī Hanumān pensó “si esto continúa, la misión del Señor no será cumplida. Debo hacerme pequeño para cumplir mi misión. Así sea”. Asumiendo una forma muy pequeña, rápidamente entró en las fauces de la demonio y escapó de ellas incluso antes de que ella pudiera cerrarlas. Śrī Rama, aunque se le había prometido el reino de Ayodhya no hizo un asunto de honor cuando se le pidió ir al bosque. Felizmente renunció a Su derecho real y tomó unos sencillos ropajes apropiados para una austera vida en el bosque.

 

2. Mahimā: La habilidad de volverse grande o tomar liderazgo o un papel importante. Cuando Śrī Hanumān fue llamado, lideró el ejército de monos y llevó a cabo el importante papel de encontrar a Madre Sita. También, deberíamos pensar siempre en grande y tener metas elevadas. Si la misma meta es pequeña, lograremos muy poca cosa. Habiéndose organizado Jñāna Yajñas (serie de discursos espirituales) a pequeña escala, fueron llamados “mini-yajñas”. Los organizadores pensaron en pequeño, hicieron muy poco y lograron casi nada. Los Yajñas fueron rebautizados como “área yajñas”. Poco después cubrieron todo el área de la ciudad y el resultado, escala y respuesta fueron mucho mejores.

 

3. Garimā: La habilidad de volverse pesado o firme en las convicciones o decisiones de uno. No deberíamos cambiar fácilmente o volvernos confusos o indecisos. Por permanecer firmes en nuestro conocimiento, incluso e más grande de los desafíos o dificultades no nos sacudirá.

 

4. Laghima: ser ligero de corazón y jovial. Un hombre calvo recibió un peine como regalo en una fiesta. En lugar de sentirse insultado, dijo: “¡gracias! Nunca me separaré de él”. También deberíamos aprender a viajar ligeros. ¡Algunas personas llevan tres grandes maletas para estar fuera una noche! Tampoco deberíamos llevar con nosotros un bagaje emocional, o cargarnos a nosotros mismos con preocupaciones, o dejarnos hundir por pensamientos negativos, prejuicios u opiniones. No asumamos el papel del controlador general del mundo y aprendamos a llevar nuestras responsabilidades con ligereza. Swami Akhaṇḍānanda Mahārāja dijo sobre Pūjya Gurudev (Swami Chinmayananda): “su conocimiento no es una carga para él”.

 

5. Prāpti: La habilidad para movilizar recursos. Un hombre necesitaba 50 millones de rupias para construir una casa. Sólo tenía 25.000, así que sólo construyó el cuarto de baño. Debemos tener la habilidad de procurar la riqueza necesaria, tanto material como intelectual, para realizar una tarea. “Sakala padārtha hai māhiṁ, karma hīna nara pāvata nāhiṁ” (Todas las cosas están en el mundo. Uno debe trabajar duro y obtenerlas). Si una puntuación del 90% es requerida para ser admitido en un curso en el que uno desea tomar parte, entonces uno debería trabajar duro y obtenerla.

 

6. Prākāmya: ser móvil y flexible. Algunos se quedan atascados en una situación, posición o lugar, y son incapaces de progresar. La Upaniṣad dice: “sigue moviéndote” (caraivaiti). El árbol rígido, aunque grande, es desenraizado por la tormenta, mientras que el bambú flexible se mantiene en todas las adversidades. Prākāmya también es la habilidad para tomar diferentes papeles según la situación lo requiera, y destacar en todos ellos. Śrī Rama fue un hijo, esposo, hermano, rey, estudiante y amigo ideal. Śrī Hanumān tomó el asiento de detrás o el del chofer a causa de la situación.

 

7. Īśitvam: La habilidad de dirigir, gestionar, mandar o ejecutar una tarea. Deberíamos ser capaces de recompensar o castigar (anugraha-nigraha) como sea requerido y tomar la decisión correcta en una situación.

 

8. Vaśitvam: La habilidad de controlar a otros con amor y comprensión. El poder del amor es tan grande que incluso el Señor tuvo que romper Su promesa de no llevar armas en la guerra del Mahābhārata para cumplir el deseo de Su devoto Bhīṣma.

Por meditar en Śrī Hanumān también obtendremos los ocho poderes de inteligencia, fuerza, buen nombre, firmeza, valor, buena salud, agilidad y elocuencia.

 

1. Buddhiḥ: Inteligencia. Aquello con lo cual uno puede clara y rectamente comprender qué debería hacer y qué no, que está bien y qué mal, cuál es el deber de uno y cuál no lo es, que temer y qué no temer, y qué es lo que ata y lo que libera.

 

“pravṛttiṁ ca nivṛttiṁ ca kāryākārye bhayābhaye

bandhaṁ mokṣaṁ ca yā vetti buddhiḥ sā pārtha sāttvikī” (B.G. 18.30)

 

2. Balam: fuerza. “ Soy la fuerza entre los fuertes privados de deseo y apego” “balaṁ balavatāṁ cāhaṁ

kāma-rāga-vivarjitam” (Bhāgavad Gītā. 7.11). tal fuerza es Su gloria. La verdadera fuerza es la fuerza de carácter, porque aquel que la posee no cae presa de las tentaciones y se compromete con los valores en el camino de la rectitud. Una gran fuerza espiritual es requerida para realizar la Verdad. Sin ella uno no puede alcanzar al Ser Supremo.

 

3. Yaśaḥ: Buen nombre. Cuando morimos, sólo nuestro nombre permanece en el mundo. “Cuando muramos, que viva nuestro buen nombre” (Muṇḍaka Upaniṣad 3.2.4) Nuestro nombre debería convertirse en una fuente de inspiración para otros, una “marca” que sugiera grandeza y que se oiga donde quiera que sea usado. Es sólo por el Nombre de Pūjya Gurudev “Chinmaya” que la Misión Chinmaya progresa. El nombre del Señor y el de Su devoto son siempre grandes.

 

4. Dhairyam: Firmeza. Noble firmeza es la habilidad de mantenerse inquebrantable hen el camino recto hasta que la meta sea alcanzada, con total control sobre la mente y los sentidos (Bhāgavad Gītā 18.33). No es sostenerse en nociones erróneas o para fines egoístas.

 

5. Nirbhayatvam: Valor. Esta es una virtud divina (Daiva Sampatti). Caminar en el camino de la verdad nos hace valerosos (sāṅca ko aāṅa nahiṁ). Las acciones inmorales o criminales nos hacen cobardes. Se dice que el poderoso Rāvaṇa se escondió como un perro asustado cuando fue a secuestrar a Madre Sita. En cambio, el verdadero valor viene del verdadero desapego (vairāgyam eva abhayaṁ) o cuando uno realiza la verdad no-dual (Advaita bhāva).

 

6. Arogatā: Buena salud. Una mente saludable en un cuerpo saludable es sin duda nuestra más grande riqueza. La gente sufre debido a las enfermedades físicas y mentales. Sin embargo, la confusión sobre nuestra verdadera naturaleza es la raíz de todas las aflicciones. Para realizar al Ser, la buena salud (svasthatā) es esencial ya que alivia todos nuestros males.

 

7. Ajāḍyam: Agilidad. Pereza física y mental, estancamiento espiritual e inercia de pensamiento son obstáculos para el progreso. Una mente vigilante, alerta, brillante, ágil y flexible puede lograr grandes metas.

 

8. Vāk Paṭutvam: Elocuencia. Al contrario que los animales, el hombre ha sido bendecido con la palabra. Deberíamos ser cuidadosos e inteligentes con respecto a lo que decimos. Deberíamos hablar sólo allí donde nuestras palabras sean honradas. Todas las discusiones nacen debido a las palabras. Algunos nunca dicen lo que quieren decir, y nunca quieren decir lo que dicen. Nuestras palabras deberían ser claras, sin dudas, dulces, veraces y con significado. El Señor Rāma , en Su primer encuentro con Śrī Hanumān , lo llamó elocuente erudito (nava vyākaraṇa paṇḍita) puesto que sus palabras eran claras, significativas, con expresiones placenteras y sin palabras innecesarias.

 

Los nueve tipos de riqueza y piedras preciosas de Kubera son Mahāpadma, Padma, Śaṅkha, Makara, Kachapā, Mukunda, Kunda, Nīla y Kharva. Sin embargo, la mayor riqueza que Śrī Hanumān nos otorga es el amor por el Señor Rāma (rāmarasa). Una vez que uno la tiene, ya no necesita ninguna otra riqueza.

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