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Indra, el rey de los dioses

Indra es, de acuerdo con la literatura védica, el rey de los devas o dioses inferiores. Por debajo de Brahma, Shiva y Vishnu, gobiernan los devas, dioses elementales y atmosféricos, guardianes del fuego, el viento etc. Indra reina sobre todos ellos. Él es el gobernador de la atmósfera, y principalmente tien dominio sobre la lluvia y las tormentas. A sus órdenes hay todo un ejército de devas que regulan los movimientos de las nubes, los vientos y las lluvias, llamado en conjunto samvartaka.

 

De acuerdo con los Vedas, Indra destruyó al demonio vritra, el cual retenía las lluvias y evitaba que la tierra pudieras nutrirse. Sus capitanes son Agni, dios del fuego y Vayu, dios del viento. Estas tres deidades son las más prominentes entre todos los demás devas. La razón de su superioridad es narrada en la Kena Upanishad del Sama Veda.

 

Una vez, el Brahman o Ser Supremo logró una victoria para los dioses contra los demonios, pero los dioses se envanecieron y creyeron que la victoria había sido gracias a sus propias fuerzas. Entonces, un yaksha apareció ante ellos. Un yaksha es un espíritu de la tierra, guardián de los árboles, los minerales y los tesoros naturales. Su aspecto era refulgente y misterioso. Extrañados, llamaron a Agni, dios del fuego, y le dijeron: “oh, Agni, por favor, averigua quién es ese yaksha”.

 

Agni se acercó al yaksha, el cual le preguntó: “quién eres y cuál es tu poder?”

 

Agni respondió: “soy el fuego; mi poder es quemar todo cuanto existe”.

 

“pues quema esto”. El yaksha le mostró una brizna de hierba, pero Agni con todo su fuego no pudo consumirla. Vovió donde los dioses y reconoció su derrota. Vayu, dios del viento, se dirigió al yaksha, el cual le hizo las mismas preguntas. Vayu dijo: “Soy el viento, y mi poder es llevarme todo cuanto existe”. El yaksha le presentó la brizna de hierba, pero con todo su poder, Vayu no pudo siquiera moverla un poco.

 

Indra fue entonces a averiguar, pero antes de encarar al yaksha, vio a Uma, la esposa de Shiva, y Le preguntó: “Oh, Señora, ¿quién es ese yaksha?” Ella respondió: “Es el Brahman Supremo, y es sólo por Él que lográsteis vuestra victoria”.

 

Indra reconoció al Señor Supremo y se postró ante Él. Por esto, de entre todos los dioses, Vayu y Agni son superiores, porque se preguntaron por el Ser Supremo, si bien no lo descubrieron. Aunque no fueron lo suficientemente humildes para buscar ayuda, al menos tuvieron interés o valor para buscar a Dios, cosa que los otros devas no hicieron; y de entre todos, Indra es su rey, porque mientras que los otros dioses trataron de averiguar solamente confiando en sus propias fuerzas, Indra preguntó a Uma, quien era más sabia que él, y por humillarse ante Ella, a quien tomó como Guru, fue enaltecido.

 

Del mismo modo, aquel que busca al Brahman sin confiar mas que en sí mismo, arrogantemente, puede extraviarse con facilidad, mientras que el que acude al bondadoso sabio en busca de instrucción, con espíritu humilde y deseo de aprender, transita por el buen camino.

 

Shloka:

 

Yasmān na ṛte vijayante janāso

yaṁ yudhyamānā avase havante

yo viśvasya pratimānāṁ babhūva

yo acyuta-cyut sa janāsa indraḥ

 

Sin su ayuda, nadie puede resultar victorioso. Es a él a quien imploramos ayuda en la batalla. Su poder es comparable al del universo, puesto que mueve lo inamovible: así es Indra.