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Diez formas de hacer el mal

En ocasiones, hablando de forma ligera sobre las culturas orientales se dice que en ellas no existe el concepto del mal o del pecado; esto no es totalmente cierto, al menos en el caso de la religión védica. Por supuesto, no hay tal cosa como un pecado "mortal" que condene para siempre al infierno, pero se reconoce que en el mundo de la dualidad existe el mal. La palabra sánscrita “papa”, que suele traducirse por “pecado”, designa una ruptura o desviación en el Dharma o camino recto, lo opuesto a “punya”, que sería la llamada virtud. En el Mahabharata se da una bella definición de pecado, así como de virtud:

 

Paropakara punyaya papaya para pidanam

 

“Virtud es aquello que beneficia a otros seres; pecado aquello que daña a otros seres”.

 

La idea de “mal” en este contexto, se basa por tanto en toda acción, palabra o pensamiento que cause malestar o daño a otras personas; así, según el Shiva Mahapurana, los pecados se dividen de tal manera:

 

EN PENSAMIENTO:

 

1-Desear el mal a otras personas: aunque algunos puedan pensar que esto es inofensivo, los pensamientos tienen un gran poder. Son capaces de materializarse y dañar tanto a quien lo emite como a quien va dirigido. Además, tarde o temprano el pensamiento se convierte en acción.

 

2-aferrarse a doctrinas viles o dañinas: Por ejemplo, hay quien cree que su religión es la única verdadera y todos los demás se condenarán al infierno; otros piensan que las demás razas son inferiores a la suya, o que su punto de vista es superior a todos los demás. Estas doctrinas sólo causan dolor.

 

EN PALABRA:

 

3-Mentir: Levantar falso testimonio sobre cualquier cosa, a no ser que sea por fuerza mayor y una buena causa (por ejemplo, en caso de que alguien fuera perseguido injustamente) debe evitarse, incluso cuando a uno mismo le perjudica la verdad. De la mentira sólo puede resultar el error.

 

4-Esparcir calumnias: Esta es una variación del anterior punto, pero mucho más grave, ya que las calumnias son mentiras dirigidas conscientemente contra una persona. No es necesario decir el daño que pueden causar. Quien las esparce arruina su propia vida arruinando al mismo tiempo las de los demás.

 

5-Murmurar sobre la vida de otros: Este, que puede parecer un pasatiempo inocente, a menudo se convierte en la expansión de rumores injuriosos, calumnias e insultos. Es además un vicio muy difícil de abandonar y por tanto debe evitarse por completo.

 

6-Insultar: El poder de las palabras es enorme; si en un ataque de ira atropellamos verbalmente a alguien, éste puede verse severamente herido. El insulto personal aumenta la crueldad en nuestros corazones y los endurece sin remedio.

 

7-Dar conscientemente falsas enseñanzas: Algunas personas en posición de enseñar, pueden verse tentadas a dar ciertas enseñanzas para su conveniencia personal, ya sea para ganar dinero, placer o poder. Este es un gran pecado, puesto que juega con el ansia de conocimiento de las almas sedientas.

 

EN OBRA:

 

8-Dañar físicamente a cualquier criatura: Pegar a alguien, especialmente cuando es más débil o dependiente, es un abuso de poder y extremadamente cruel. También se puede dañar físicamente a alguien alimentándole mal a propósito o intoxicando su cuerpo. También se incluye en esta categoría alimentarse con la carne o la sangre de criaturas indefensas.

 

9-La conducta sexual inadecuada: Engañar a la pareja con otra persona causa un gran daño en el ser amado. En ocasiones sólo tontear con otros u otras puede infligir tristeza y humillación en el cónyuge. Uno debe hacer voto de pativrata o patnivrata (ser absolutamente fiel al marido o la esposa)

 

10-Abstenerse de ayudar a quien lo necesita: La cultura hindú también considera el pecado por omisión. Dejar de ayudar a alguien que está en peligro cuando está en nuestra mano puede ser tan grave como procurarle el mal directamente.

 

En oposición a estos diez pecados o rupturas en el Dharma, la filosofía moral del hinduismo propone el Loka-Sangraha, es decir, aquello que es beneficioso para todos. Esto puede parecer imposible en teoría, bajo la idea de que “nunca llueve a gusto de todos”, pero en la práctica, es una guía para el comportamiento dhármico: ¿qué acción será más beneficiosa para todo el mundo? Buscando el bien común (en el que uno mismo debe incluirse también) trataremos de pensar, hablar y actuar de forma que no dañemos a criatura alguna. De nuevo el Mahabharata da una señal de cómo puede hacerse esto en el siguiente verso:

 

Adroha sarvabhutesu karmana manasa gira

 Anugrasca danam ca satam Dharma sanatanah

 

“El deber eterno hacia todas las criaturas es evitar la mala intención hacia ellos en palabra, pensamiento u obra, la compasión y la generosidad”.

 

En líneas generales, resulta mucho más sencillo hacer el mal que el bien; sin embargo, la meta a alcanzar, la felicidad para uno mismo y para los demás, hace merecer la pena todos los esfuerzos.

 

Shloka:

sarva-dharmān parityajya

mām ekaṁ śaraṇaṁ vraja

ahaṁ tvāṁ sarva-pāpebhyo

mokṣayiṣyāmi mā śucaḥ

 

Abandona todos los deberes y ríndete únicamente ante Mí. Yo te libraré de todos los pecados, nada temas.