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Akshaya Tritiya, un día para dar

Akshaya Tritiya es una festividad absolutamente auspiciosa a lo largo y ancho de toda la India. La palabra Akshaya significa “inagotable” (A: no; Kshaya: destruido, agotado). Por lo tanto Akshaya Tritiya es una festividad sobre la abundancia y la prosperidad. Durante esta festividad se ruega a los dioses para que el mundo se llene de buena fortuna y nadie sufra de pobreza o privaciones.

 

Akshaya Tritiya se considera uno de los tres momentos más auspiciosos del año en la cultura védica; los otros dos serían el primer día de la mitad creciente del mes lunar de Chaitra (que ya ha pasado) y el décimo día de la quincena creciente del mes de Ashvin (que está por venir). Este, el tercer día (tritiya) de la quincena lunar creciente del mes de Vaisakha, es considerado, entre los tres, de gran importancia, ya que se celebran importantes aniversarios, entre ellos, el del nacimiento de Parashurama.

 

Se dice que en esta misma posición astrológica apareció Sri Parashurama, quien fue un avesha avatar o encarnación parcial del Señor Vishnu. Parashurama apareció con la misión de derrotar a los Kshatriyas, la casta militar, que en aquel tiempo se había hecho con el poder por la fuerza, sojuzgando a los brahmanes, u hombres de Dios.

 

Es dicho también que Sri Vyasa, el gran rishi compilador de los Vedas, escogió este día para comenzar la escritura del gran poema épico Mahabharata.

 

Es un día sagrado también para los jainistas y los lingayatas, devotos del Señor Shiva en la forma del Lingam.

 

Otra de las bondades de este día es que no hay una regla de cuándo se deben hacer los rituales apropiados en cuanto a hora, procedimiento etc. En Akshaya Tritiya, cualquier ejercicio espiritual hecho sin restricciones, produce su recompensa.

Sin embargo, la costumbre más extendida en este día es la de adorar ceremonialmente a Lakshmi-Narayana, es decir, al a Diosa Lakshmi, Señora de la prosperidad y buena fortuna y a Su esposo Vishnu, el Preservador de los mundos. La razón es que se dice que dicho ritual, llevado a cabo en este día, confiere prosperidad material a quien lo ofrece. No es de extrañar, por tanto, que muchos devotos lleven a cabo esta adoración en su casa, o incluso paguen a un sacerdote para que la haga en su nombre.

 

A pesar del aparente materialismo de tal costumbre, el enfoque de las Sagradas Escrituras nos da una idea diferente. Durante el ritual está prohibido adorar a Lakshmi sin Narayana, el Señor Vishnu. En este contexto, Lakshmi encarna la prosperidad material y Vishnu el elemento espiritual. Así, uno no debe jamás buscar sólo los bienes materiales por razones egoístas. Al adorar a Lakshmi-Narayana, en profunda unión, el devoto se compromete a que, si bien ruega a Dios por dinero o riqueza, lo utilizará en beneficio de la sociedad y con fines espirituales y no para el mero disfrute de los sentidos.

 

Es mandatorio que después de la ceremonia se debe dar algo en caridad, a unos brahmanes o a los necesitados. En los tiempos actuales, esto puede traducirse a donar algo a una institución que se dedique al servicio a los demás, o a cualquier otra buena causa. De este modo se refuerza la idea de que para tener antes uno debe dar.

 

Dana o la dádiva es uno de los tres pilares centrales del Dharma Hindú (siendo los otros dos tapah o austeridades y yajña o acción desinteresada). Ninguna ceremonia o ritual que se lleve a cabo sin luego dar una donación puede dar fruto. El dar está enraizado en el mismo corazón de la India hindú. El hombre más pobre de la India sabe que al recibir a un visitante debe darle al menos un asiento y un vaso de agua. Dar de manera liberal y desinteresada es la mejor forma de sadhana, pues cuando damos algo a lo que estamos apegados, en realidad nos damos a nosotros mismos.

 

Esta ceremonia de adoración a Lakshmi Narayana, y su sucesiva donación, nos recuerdan que, toda riqueza que nos llega, nos llega tan sólo por gracia del Altísimo, y a Él debe volver un día a otro. Así, el devoto de Dios, desechando lo material, hallará gozo en lo Eterno.

 

Shloka:

Siddhi-buddhi-prade devi

Bhukti-mukti-pradāyiṇi

Mantra-mūrte sadā devi

Mahā-lakṣmi namo’stu te

 

Oh, Maha Lakshmi, me postro ante aquella que concede éxito e inteligencia, disfrute terrenal y liberación. Diosa, Tu forma es el mismo mantra.