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Vamana, el mejor Avatar

Vamana es el quinto avatar o encarnación del Señor Vishnu. De El se dice a menudo que fue la mejor de las diez encarnaciones de Dios. No deja de ser curioso, siendo mucho más populares y adoradas las encarnaciones de Rama y Krishna, o Narasimha, protector de los devotos. Sin embargo, hay una razón por la que se dice esto.

 

La historia se narra en varias Escrituras: Vishnu Purana, Srimad Bhagavata, etc. y es de sobra conocida por los hindúes. Bali, hijo de Prahlada, rey de los asuras o demonios, había conquistado el mundo por la fuerza de su brazo. Los dioses estaban aterrados por perder las regiones celestiales, y pidieron ayuda al Señor Vishnu. Vishnu amaba a Bali porque, aunque era demonio por raza, era un gran devoto y un hombre moral; sin embargo accedió a encarnarse, ya que el orden natural exige que el mundo esté en manos de los dioses y no de los demonios. Así nació como Vamana, un sacerdote brahmín enano. Nació del sabio Kasyapa y Aditi. Fue investido con todos los elementos que caracterizan a un brahmín: el cordón sagrado, la sombrilla, el cinturón de hierba kusha y las cuentas de rudraksha.

 

Vamana se dirigió a ver a Bali. Es sabido que no se le debe negar a un brahmín una ofrenda cuando visita una casa. Así, Bali le concedió que pidiese lo que quisiera. Vamana sólo pidió el terreno que pudiera cubrir con tres de Sus pasos. No podría ser mucho tratándose de un enano. Bali era magnánimo y se lo concedió, a pesar de que su guru, Shukracharya, trató de advertirle.

Entonces Vamana se convirtió en un gigante inmensurable, llamado Trivikrama (el de los Tres Pasos). En Su primer paso, ocupó toda la tierra; en Su segundo paso, todas las regiones celestes. Pero no quedaba espacio en todo el cosmos para Su tercer paso. Bali, reverentemente, sabiendo que se trataba del Señor Vishnu, ofreció su espalda. Así, Vamana puso Su pie sobre Bali y lo sumergió en el inframundo. Vamana estaba muy complacido con la devoción de Bali. Lo hizo soberano del Mundo Subterráneo, y le prometió que nacería como rey de los dioses en el siguiente ciclo cósmico.

 

Así el universo volvió a manos de los dioses. Y la razón por la que se dice que Vamana fue el mejor de los avatares, es que nadie salió dañado en este pasatiempo. Rama y Krishna tuvieron que matar a muchos demonios, pero Vamana se las arregló para que todos salieran beneficiados en el arreglo. Bali obtuvo el dominio de los mundos ocultos, y los dioses recuperaron el cielo, así, nadie tuvo que lamentar nada.

 

Por supuesto, esto no significa que Rama y Krishna sean inferiores a Vamana, ni mucho menos. El Señor nace en distintas situaciones bajo distintas formas para cumplir propósitos específicos y dar ejemplo a ciertas partes de la sociedad. Como Rama, el Señor era un guerrero y Su deber era proteger el Dharma de los demonios. Pero como Vamana, era un sacerdote brahmín. Bajo esta forma, el Señor quiso enseñarnos la cualidad principal del brahmín: Nunca desea dañar a nadie, ni aún a sus enemigos. Esto es en verdad, lo que hace a un hombre de Dios: no el nacimiento ni la erudición, sino la total aversión a la violencia.

 

Shloka:

śamo damas tapaḥ śaucaṁ

kṣāntir ārjavam eva ca

jñānaṁ vijñānam āstikyaṁ

brahma-karma svabhāva-jam

 

La serenidad, el dominio de sí mismo, la austeridad, la pureza, la tolerancia, la honestidad, el conocimiento, la sabiduría y la religiosidad; ésas son las cualidades naturales con las que trabajan los brāhmaṇas