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La Misteriosa Kali, por Sri Swami Chidananda

Cuando nos adentramos profundamente en la consideración de los aspectos particulares de la Devi, inmediatamente somos enfrentados con un terrible problema. La primera concepción de la Madre, especialmente como se ve durante la Devi Puja (Adoración a la Diosa) es en una forma y en un aspecto que desconcierta bastante a las mentes ordinarias—no sólo de aquellos que son ajenos a nuestra cultura y genio, sino incluso los Indios, incluso los hindúes, muchos de ellos instruidos y educados, son incapaces de comprender qué clase de concepción de la Divinidad es esta a la que llamamos Madre, como un ser todo-destructor y terrible.

En Bengala, la totalidad de los rituales en el festival de Dussehra son de adoración a Durga y Maha-Kali. Para muchas personas Kali es un nombre que inspira terror. Incluso nosotros los hindúes pensamos que los adoradores de Kali son tamásicos (ignorantes) y que Kali es una deidad temible. Puedo decir por mi propia experiencia personal, que si una pintura de Maha Kali con Su cuerpo oscuro, Su larga lengua colgante, con Su guirnalda de cráneos, vestida con una falda hecha de manos humanas seccionadas, con una espada sanguinolenta en Su mano—si tal imagen es puesta en una casa ortodoxa del Sur de la India, las damas de la casa cuidarán de que la pintura sea rápidamente sacada de la casa. Si sus sentimientos sobre la divinidad como Kali fueran correctos, entonces ¿De dónde viene esta concepción de Kali como la Madre? ¿Cómo puedes adorarla?

 

Es un error natural que requiere ser corregido. La Madre nunca es terrible, nunca fiera, es siempre todo-amorosa y todo-compasiva. La explicación de la Divina Madre Parashakti siendo concebida, entre otros aspectos, también en Su aspecto de Kali es muy simple. No es difícil; no es altamente metafísica; no es filosóficamente oscura; es muy natural y muy simple.

 

Comenzaré dando una analogía muy actual y moderna, y por tanto fácilmente comprensible. Tenemos los modernos antibióticos, las varias medicinas y también la Penicilina. Estos son llamados los salvavidas de la era moderna, y millones de personas los miran con sentimientos de gratitud. Pero, a pesar de que estas drogas salvavidas son benignas y curan las enfermedades, debo decir que también pueden ser consideradas como terribles y destructivas. Son destructivas para los gérmenes que atacan y destruyen el sistema. Tú cogen una infección; tu cuerpo se llena de gérmenes; ellos causan enfermedades. Tomas penicilina, la cual destruye todos los gérmenes; y por su destrucción y aniquilación de estos gérmenes, la enfermedad es destruida y tú te pones bien. ¿Sería correcto decir que estos antibióticos salvadores son muy destructivos? Si es correcto llamarlos destructivos y terribles, entonces igualmente tienes derecho de llamar a la Madre Kali terrible y destructiva.

Pues Ella destruye, pero para salvar. Ella destruye la ignorancia, la nesciencia, en orden de conceder conocimiento. Ella destruye la oscuridad para que podamos realizar la Luz. Ella destruye todo el dolor, todo el sufrimiento, toda la miseria y todas las trabas y tribulaciones mundanas; y derrama sobre nosotros dicha, alegría e inmortalidad. Así, Ella es la destructora de aquellos factores que unen al jiva (alma) a este terrible Samsara (mundanidad). Ella es la terrible destructora de todas las cosas terribles, y la benigna dadora de bendiciones y beatitud. Así es como la Madre es concebida como la destructora de uno de Sus propios aspectos; del mismo modo que el poder de la voluntad—y la voluntad es una porción de la mente—puede sobreponerse a ciertas debilidades y males de la misma mente. Como Vidya-Maya (la Sabiduría), la Madre usa Su aspecto de Kali y destruye Avidya (ignorancia) y nos lleva hasta el Brahman Trascendental.

 

Así hallamos que la Madre Kali es la imagen de un ser glorioso, una Madre cuya intención es liberarlos de la ilusión. Es en este aspecto que el devoto de la Madre la adora como Kali. El la llama: “¡Oh, Madre compasiva! Estoy a merced de esta poderosísima mente. He sido tiranizado por el ego y los sentidos. Me he vuelto esclavizado por los Sad-ripus (los seis enemigos del alma, como avaricia, lujuria, etc) y todo su ejército de vasanas, vrittis y samskaras (hábitos de la mente)! Ellos siempre están batallando contra mí. Por lo tanto, sólo Tú puedes salvarme de estos terribles peligros”. Él invoca Su ayuda y poder por ayuda para destruir todos estos factores, de modo que cuando él no puede batallar y es sobrepasado, obtiene la fuerza de la Madre, y Ella, graciosamente, llega en su ayuda y en Su simbólica forma terrible, Ella le ayuda a conquistar los sentidos y alcanzar dominio y maestría sobre la mente.

 

Shloka:

Jayanti maṅgale kāli

Bhadrakāli kapālini

Durge kṣame śive dhātri

Svadhe svāhe namo’stu te

 

¡Kali victoriosa, Kali auspiciosa! ¡Bhadrakali, portadora de la guirnalda de cráneos! ¡Oh, Madre protectora y cuidadora que todo lo perdona! Me inclino ante ti, la sagrada sílaba svaha.