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El collar de cráneos

En la iconografía védica es muy común ver la imagen de Kali Maa con una guirnalda de cráneos o de cabezas humanas (kapala mala). Kali es conocida como Diosa del Tiempo y de la destrucción, y quizás es una de las divinidades peor entendidas del hinduismo, ya que por Su terrible aspecto muchos piensan que también Su acción es únicamente destructora, e incluso se ha llegado a decir que es malvada. Sin embargo, el verdadero significado de estos símbolos nos lleva a la comprensión de una Divinidad mucho más rica y amplia.

 

La creencia popular es que el collar de cabezas es un trofeo de Kali y estas son de Sus enemigos destruidos, pero esto es sólo la superficie. Según la literatura agámica, las cabezas en una guirnalda tienen un gran significado. Éstas son toda la sucesión de vidas y encarnaciones que el ser humano vive antes de adquirir compromiso con la vida espiritual. Entonces, representan todos aquellos disfraces que hemos adoptado en un sinfín de existencias hasta reconocer que debemos buscar a Dios.

En otras vidas, o en esta, adoptamos cientos de disfraces o máscaras para impostar una falsa personalidad. Ante nuestros superiores nos mostramos de una manera, ante nuestros amigos de otra, delante de nuestra pareja de otra diferente; nunca somos nosotros mismos. Nos identificamos con pensamientos, ideologías y creencias que realmente no dicen mucho de nuestro verdadero ser. Nos olvidamos de que somos Atman, alma espiritual. Todas estas ideas y superposiciones son las cabezas que forman una interminable guirnalda. Kali Maa, bondadosamente, siega estos disfraces por medio de la espada de la sabiduría, nos despoja de nuestras falsedades y mentiras, y carga con ellas en forma de collar, para que el camino hacia Su divina presencia se haga más sencillo.

 

Kali es, en realidad, la Diosa de la Bondad. Pero para aquellos que no quieren deshacerse de sus apegos materiales, es vista con terrible aspecto y fiero rostro. Sin embargo, el error está en el ojo del que mira, y no en Ella, pura, sagrada y perfecta.

 

Shloka:

oṃ kālī kālī mahākālī kālike pāpahāriṇī

dharmārthamokṣade devī nārāyaṇī namo’stute

 

Nos postramos ante ti, oh, Diosa Kali, gran Kali, Narayani, quien concede las metas del deber (Dharma), la riqueza (Artha) y la liberación (Moksha).