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La Ley del Karma, por Sri Swami Sivananda

¿Qué es karma?

 

Karma significa no solo acción, sino también el resultado de una acción. La consecuencia de una acción no es realmente algo separado de ésta. Es una parte de la acción, y no puede ser separada de ella. Respirar, pensar, hablar, ver, escuchar, comer, etc, son karmas. Pensar es karma mental. El Karma es la suma total de nuestros actos tanto en esta vida como en nacimientos anteriores.

 

Cualquier acción, cualquier pensamiento que causa un efecto, es llamado Karma. La Ley del Karma es la ley de causación. Donde sea que haya una causa, ha de producirse un efecto. La semilla es la causa del árbol, que es el efecto. El árbol produce semillas y se vuelve la causa de éstas.

 

Cómo se forma el Karma

 

El hombre es triple en su naturaleza. Consiste en Ichha (deseo, sentimiento), Jñana (conocimiento) y Kriya (voluntad). Estos tres componen su Karma. Él conoce objetos como una silla, un árbol, etc. Siente alegría y dolor. Ejerce su voluntad de hacer esto o lo otro.

 

Detrás de la acción hay deseo y pensamiento. El deseo por un objeto aparece en la mente. Entonces piensas en cómo conseguirlo. Entonces tratas de poseerlo. Deseo, pensamiento y acción van siempre de la mano. Son, por así decirlo, las tres hebras entretejidas en el cordón del Karma.

 

El deseo produce Karma. Trabajas y tú te afanas para adquirir los objetos de tu deseo. El Karma produce sus frutos de dolor o placer. Tendrás que tomar nacimiento tras nacimiento para recoger los frutos de tus Karmas. Ésta es la Ley del Karma.

 

Cómo funciona la Ley.

 

La Ley de Karma es una de las doctrinas fundamentales no sólo del Hinduismo, sino también del Budismo y Jainismo. Lo que uno planta, eso recogerá. Esta es la Ley del Karma. Si llevas a cabo una mala acción, deberás sufrir por ello. Si realizas una buena acción, deberás obtener felicidad. No hay poder en esta tierra que pueda detener a las acciones de dar sus frutos. Cada pensamiento, cada palabra, cada acción, es, por así decir, pesado en la balanza de la eterna y divina justicia. La Ley de Karma es inexorable.

 

Las cosas no suceden en el universo por accidente o azar, en una forma desordenada. Ocurren en sucesión regular. Se siguen la una a la otra en orden regular. Hay una certera y definitiva conexión entre lo que has hecho ahora y lo que sucederá en el futuro.

 

Cada acción produce un triple resultado. Te da la apropiada recompensa o fruto. También afecta a tu carácter. Deja una impresión en tu mente. Esta impresión te urgirá a repetir la acción de Nuevo. La impresión adquirirá la forma de una onda de pensamiento en la mente a la espera de un estímulo externo o interno para emerger. Una acción produce también un efecto en el mundo.

Los tres tipos de Karma.

 

El Karma es de tres tipos a saber, Sanchita (acciones acumuadas) Prarabdha (acciones fructificando) y Kriyamana o Agami (acciones sucediendo). Sanchita son todas las acciones acumuladas en el pasado. Parte de ellas se observan en el carácter de un hombre, sus tendencias y aptitudes, capacidades, inclinaciones y deseos, etc. Las tendencias vienen de este tipo de Karma. Prarabdha es la porción del Karma pasado que es responsable del presente cuerpo. Esa porción del Sanchita karma que influencia la vida humana en la actual encarnación es llamada prarabdha. Está maduro para cosechar. No se puede evitar ni cambiar. Sólo se agota al ser experimentado. Pagas tus deudas pasadas. Prarabdha karma es aquel que ha comenzado y está de hecho dando sus frutos. Es seleccionado de la masa del Sanchita karma. Kriyamani es ese karma que se está creando ahora para el futuro. También se llama Agami o Vartamana.

 

En la literatura vedántica hay una hermosa analogía. El arquero ya ha disparado su flecha y ha soltado su mano. No puede llamarla de nuevo. Está a punto de disparar otra flecha. El manojo de flechas en el carcaj de su espalda es el Sanchita Karma; la flecha que ha disparado es el Prarabdha; y la flecha que tiene en su arco a punto de disparar es Agami. De estos tres, tiene un control perfecto sobre el Sanchita y el Agami, pero con seguridad debe enfrentar su Prarabdha. El pasado que comenzó a surtir efecto debe ser experimentado.

 

Hay otra bella analogía también. El granero representa el Karma Sanchita; la porción tomada del granero y puesta en la tienda para la futura venta diaria corresponde a Agami; lo que se vende diariamente representa a Prarabdha.

 

Todo el Sanchita Karma se destruye al alcanzar el Conocimiento de Brahman o el Eterno. Puede modificarse enormemente manteniendo pensamientos nobles y divinos y llevando a cabo acciones virtuosas. Agami Karma puede ser destruido por ritos expiatorios o Prayaschitta; y eliminando la idea de ser el que actúa a través de Nimitta Bhava (actitud de que uno es un instrumento en las manos de Dios) y Sakshi Bhava (actitud de que uno es testigo silencioso de las acciones de los sentidos y de la mente).

 

La supremacía del libre albedrío.

 

Tú eres el amo de tu propio destino. Tú eres el arquitecto de tu propia fortuna. Tú eres responsable de aquello por lo que sufres. Tú eres responsable de tu actual estado. Si eres feliz, ha sido tu propia obra Si eres miserable, ha sido también tu propia obra. Cada acción conlleva un fruto tarde o temprano. Una acción virtuosa produce placer como efecto. Una acción malvada produce dolor.

 

Tú no tienes Bhoga-Svatantriya (libertad de determinar el resultado de la acción), pero sí tienes Karma-Svatantriya(libertad de determinar tu acción). Esta es la razón por la cual el Señor Krishna dice: “Karmaneya Adhikaraste Ma phalesu Kadachan—Tienes derecho a la acción, mas no a sus frutos”. Janaka y otros alcanzaron la perfección a través de la acción. Tú puedes cambiar tu carácter, tus pensamientos y deseos. La voluntad el hombre es siempre libre. Por el egoísmo, su voluntad se ha vuelto impura. Él puede restaurar su voluntad a la pureza abandonando sus deseos, gustos y aversiones. Cada alma es como un labrador que tiene una parcela de tierra. La superficie, la naturaleza del suelo, las condiciones del tiempo, son todas predeterminadas. Pero el labrador tiene la libertad de labrar la tierra, abonarla y hacer buenas cosechas, o dejarla y permitir que permanezca como una tierra baldía.

 

Lo que eres en el momento presente es el resultado de los que pensaste e hiciste en el pasado. Lo que seas en el futuro es el resultado de lo que piensas y haces ahora. Tú encuentras unas circunstancias que han sido tejidas en una vida anterior. Tú puedes crear mejores condiciones para el futuro. Puedes crear el Karma que tú elijas. Puedes elevarte a un estado de gran perfección. Puedes convertirte en Indra, el Rey de los dioses, o puedes llegar a ser un yogi perfecto. Tú puedes cambiar tu carácter pensamientos y acciones. Por ello sabios como Bhishma y Vasishtha han puesto Purushartha, o el esfuerzo propio por encima del destino.

 

Un barquero sin remos, timón ni velas es llevado sin remedio por los vientos y corrientes, pero un barquero inteligente, con remos, timón y velas, dirige hábilmente el bote en cualquier dirección que desee y alcanza la otra orilla a salvo. Asímismo, el que conoce las Leyes de la Naturaleza —la ley del pensamiento, la ley del Karma, la ley de causa y efecto— puede navegar sin miedo por este océano de Samsara, el mundo, y alcanzar sin miedo la orilla de la inmortalidad con seguridad. Usará las fuerzas auxiliadoras en su ventaja y neutralizará las fuerzas opositoras diestramente, con la ayuda del conocimiento de las Leyes. El conocimiento es una antorcha. Por lo tanto, el conocimiento es absolutamente indispensable. La ignorancia es el más grande error. Un hombre ignorante se vuelve una víctima o un esclavo de la naturaleza.

La gloria del trabajo desinteresado

 

El Karma egoísta te lleva a renacer y renacer, generando nuevo Karma mientras se produce el viejo. Deshazte del Karma si quieres librarte de las miserias del renacimiento. La acción desinteresada no te atará. Purificará tu corazón y atraerá el descenso de la luz divina y la Gracia. Comprende la Ley de Karma y la Ley de causa y efecto. Piensa correctamente. Actúa noblemente. Medita regularmente y alcanza la dicha eterna e inmortalidad.

 

Las cadenas que te atan a esta rueda de Samsara, o Bhava-Chakra, o el ciclo de muerte y nacimiento son tus deseos. Tanto como deseas objetos de este mundo, deberás volver a este mundo para poseerlos y disfrutar de ellos. Pero, cuando todos tus deseos de objetos mundanos cesen, entonces las cadenas se romperán y serás libre. No necesitarás tomar más nacimientos Alcanzarás Moksha o la Liberación final.

 

Vagas por este Samsara o mundo mientras piensas que eres diferente del Señor. Si te unes a Él por medio de meditación y Yoga, obtendrás inmortalidad y Dicha Divina. Corta los lazos del Karma a través dl Conocimiento del Eterno, y disfruta de la paz suprema del Atman, tú más profundo Ser y el Gobernante Interno. Serás liberado de la rueda de nacimientos y muertes. Libre del pecado, de la pasión, te convertirás en un Jivanmukta o sabio liberado. Verás al Ser en el ser y al Ser como todas las cosas.

 

¡Amigos! Adorad a Rama o Krishna todo el tiempo con todo vuestro corazón y toda vuestra mente. Glorificadlo en vuestro corazón. Él pronto se revelará a Sí mismo ante ti, y sentirás Su presencia. Alcanzarás inmortalidad y Dicha Eterna. ¡Gloria a los Avataras! Gloria a los Señores Krishna y Rama, los Avataras del Señor Vishnu ¡Que Sus bendiciones estén con todos vosotros!

 

Shloka:

saktāḥ karmaṇy avidvāṁso
yathā kurvanti bhārata
kuryād vidvāṁs tathāsaktaś
cikīrṣur loka-saṅgraham

Los ignorantes realizan sus deberes con apego a los resultados, así mismo deben actuar los sabios, pero sin apego, por el bien de la humanidad.