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El Lingam de Shiva: más de lo que ves

La palabra Lingam puede significar “marca” o “símbolo”. El Lingam es una columna, normalmente hecha de piedra o de otro material, de forma cilíndrica y terminada en forma redonda. Es conocido por ser la representación del Señor Shiva y Su Energía Femenina, la Shakti, en la forma del Yoni, o la base de la que emerge la figura cilíndrica. Se adora esta forma como el poder creador de Shiva, la gran columna de luz que da la existencia al universo.

 

Es imposible describir todos los increíbles beneficios que se derivan de la adoración al Lingam. Muchos sabios y santos como Markandeya o Kannapa Nayanar han hallado la Liberación por medio de la meditación en este poderoso símbolo. El Shiva Purana declara que aquel que honra el Lingam en los tres momentos auspiciosos del día (amanecer, mediodía y anochecer), gana felicidad celestial durante veintiún nacimientos.

 

En occidente a menudo se considera el Lingam como una forma fálica. En ocasiones esto ha sido utilizado para denostar las creencias y prácticas hindúes. Cierto es que en sánscrito, Lingam significa “falo”, pero su primera acepción es, como se ha dicho antes, “marca” o “señal”. Este concepto del símbolo fálico es ajeno a casi todas las Escrituras y al culto tradicional. Cuando un devoto de Shiva adora el Ligam piensa en Él como la manifestación de Shiva en forma Chinmaya (hecha de Consciencia).

La manera tradicional de adorar esta forma de Shiva es a través del Abhishekam o baño sagrado, en el que se derraman varias sustancias auspiciosas sobre el Lingam, tales como agua perfumada, leche, azúcar, ceniza sagrada, jugo de frutas, aceite y otras. Durante el baño a la Divinidad, el devoto ve una y otra vez la imagen de Shiva siendo recorrida por el líquido, y así Su forma queda impresa en la mente. Así, la adoración al Lingam refuerza la devoción y fortalece la mente del aspirante espiritual.

 

Mucho se ha escrito y hablado sobre el culto al Lingam. Sin embargo, es poco sabido que el Lingam que vemos en los templos es tan sólo la punta del iceberg.

 

En el Lingam que podemos ver instalado en un templo, la parte que vemos, es sólo la tercera parte. Dos partes iguales en envergadura se esconden de nuestra vista, una dentro de la base-pedestal, y otra más abajo, bajo tierra.

  • De estas tres partes del Lingam, la primera, en las profundidades, es el Brahma Pitha, o asiento de Brahma. Esta parte del Lingam representa a Brahma, el dios creador, y su forma es cuadrangular, simbolizando las cuatro caras de Brahma.
  • La segunda, escondida en el pedestal, es Vishnu-Pitha, asiento de Vishnu, y es octogonal, en mención de las ocho shaktis o poderes de Vishnu, el mantenedor del universo.
  • La última parte y única que vemos es Rudra Pitha, el asiento de Shiva. Es redondo, representando el akasha, el éter, elemento más sutil en el que Shiva se mueve.

 

De este modo, al adorar el Lingam, no sólo honramos al Señor Shiva, sino también al Señor Brahma y al Señor Vishnu, así como reconocemos las tres cualidades de la materia, Rajas, Sattva y Tamas, que existen en todas las cosas, haciendo de este objeto sagrado una representación completa del universo.

 

 Shloka:

 

Sarva Sugandhi Vilepita Liṇgaṁ

Buddhi Vivarddhana Kāraṇa Liṇgaṁ.

Siddha Surāsura Vandita Liṇgaṁ

Tatpraṇamāmi Sadāśivalingaṁ

 

Ese Lingam ungido con fragante pasta de sándalo, que guía por el camino de la sabiduría, adorado por devas, asuras y seres perfectos, ante este siempre auspicioso Shiva en la forma del Lingam, yo me postro.