· 

Qué podemos aprender de Krishna (Krishna Jayanti)

Este viernes 23 de agosto celebramos el más auspicioso día de Sri krishna Jayanti o Krishna Janmashtami, el advenimiento del Señor Krishna. La ley que gobierna el descendimiento de Dios a la tierra es siempre la misma: Cuando quiera y donde quiera que la justicia decae y la injusticia asciende, el Señor Supremo desciende para re-establecer el Dharma, rectificar a los malvados y premiar a los devotos.

 

Un avatar es un rayo de la Divinidad que aparece en la tierra para establecer una o varias enseñanzas y esparcir la Gracia Divina por doquier, y así ayudarnos a llegar a Él. Dios desciende al mundo material para que nosotros podamos ascender al mundo de lo Divino. Pero Él no tiene una sola razón para aparecer en la tierra. Se podría decir que Sus motivos son innumerables, y algunos de ellos incomprensibles o muy secretos. De una forma u otra, todo lo que los avatares hacen en la tierra tiene un significado. Externamente puede parecer que no hay diferencia entre un avatar y un ser humano normal, pero no es así. Todas las acciones y hechos de la vida del avatar tienen una enseñanza. Mientras que nosotros estamos atrapados por nuestros karmas, el destino y la causalidad, el avatar los utiliza para mostrar Su sabiduría. Él es el Maestro del Mundo. Por lo tanto, debemos conocer las vidas de estos seres maravillosos, ya que sus vidas son espejos para comprender las nuestras.

 

De todos los avatares que han aparecido en el mundo, Krishna es el más perfecto. Él es un Purna-avatar. Esto significa que es Dios mismo en Su máxima expresión. Es una encarnación completa del Señor Vishnu. Otros avatares, como Matsya o Parashurama expresaron a Dios sólo de forma parcial, pero Krishna es la máxima expresión. Así pues, podemos aprender mucho de Él. Echemos un vistazo a Su vida para ver qué enseñanzas podemos recoger:

 

Su Nacimiento

 

Sri Krishna nació en la noche del octavo día de la quincena menguante del mes de Bhadrapada. La estrella Rohini ascendía junto con la luna a medianoche. Era el momento más auspicioso. En ese momento, los altares de los sacerdotes emanaban fuego pero sin humo. Los dioses derramaban lluvias de flores sobre la tierra. Todas las condiciones de buen auspicio estaban presentes, y sin embargo, Él nació en el más triste de los lugares, una prisión. Su perverso tío Kamsa había encerrado allí a Sus padres pues la profecía decía que el octavo hijo de Devaki y Vasudeva (los padres de Krishna) representaría el final de la tiranía de Kamsa. Por eso los encerró en una prisión, para matar a Krishna cuando naciera.

 

Sin embargo, el Señor fue quien escogió nacer en este lugar. Él hace lo que quiere y cuando quiere. No está sujeto, como nosotros, a la eventualidad. Al nacer en una prisión, Krishna nos enseña humildad. Sí Él, que contiene en Sí todos los universos, nace encerrado en una cárcel ¿cómo nos atrevemos a creer que hay lugares o personas indignas de nosotros? La enseñanza es, por tanto, que no hay lugar demasiado humilde que no requiera de nuestro respeto.

 

Por otro lado, aunque Sus padre, Devaki y Vasudeva, consideraban que estaban en una situación muy lamentable, lo cierto es que todos los signos auspiciosos se estaban dando en el cielo. En realidad ellos estaban formando parte del momento más importante y divino de la historia. Los honores que se deben a Devaki y Vasudeva no tienen fin. Esto puede enseñarnos que, aunque a veces creemos que las coas no van bien, estamos formando parte del Lila o Pasatiempo del Señor Supremo, por lo tanto, toda inconveniencia es en realidad una bendición disfrazada.

 

Su Infancia

 

La infancia de Krishna es el momento más deleitable y fascinante de Su vida. Sus pasatiempos infantiles son bellos y llenos de travesuras encantadoras. Su exposición detallada no tendría fin. Estas historias son especialmente apropiadas para aquellos que gozan del vatsalya rasa, o el humor devocional en el que se contempla a Dios como un niño.

 

Krishna escapó de la prisión en la que había sido encerrado por la Gracia Divina, y fue escondido en la villa de Gokula, un pueblo de pastores, criándose como hijo de Nanda y Yashodha, los jefes del pueblo. Ellos eran vaishyas, de la clase de comerciantes y ganaderos, y el Señor se crió como un pastor más. De niño, Krishna era un reconocido ladrón. Entraba en las casas de las pastoras y robaba su mantequilla, ya que le encantaba la dulce leche y el ghee (manteca clarificada).

 

En realidad Krishna no robaba nada, si bien hacía verlo así para crear deleite en los corazones de las pastoras, que adoraban verle entrar en sus casas. El Señor es el propietario de todas las cosas. Si pensamos en cualquier objeto que tengamos en nuestro poder, vemos que todo ha salido de la tierra. Incluso el elemento más artificial, sus constituyentes no han sido creados, sino tomados de la naturaleza. Por lo tanto nada nos pertenece puesto que no tenemos el poder de crear. La Isha Upanishad dice:

 

īśāvāsyam idaṁ sarvaṁ yat kiñca jagatyāṁ jagat

tena tyaktena bhuñjīthā mā gṛdhaḥ kasya svid dhanam

 

He aquí el Universo entero envuelto en la Gloria de Dios y todo cuanto vive y se mueve en la faz de la tierra. Dejando atrás lo efímero, halla el gozo en lo eterno; no ambiciones lo ajeno.

 

“Lo ajeno” es cualquier fortuna material. Todo esto es efímero, pues su verdadero propietario lo reclamará en un momento u otro. Por eso debemos hallar nuestra satisfacción en lo que es realmente eterno: nuestra alma, que es una con Dios. Este es uno de los significados de Krishna como ladrón.

 

La Danza Rasa

 

En Su juventud, todas las Gopis (pastorcillas) estaban enamoradas de krishna. Cuando Él tocaba la flauta en la noche, todas ellas dejaban todas sus responsabilidades y salían a Su encuentro. Danzaban extasiadas con Él durante horas y horas. El tiempo se detenía en ese momento. Algunas personas de mente mundana dicen que Krishna y las Gopis tenían una relación pasional. Nada hay más lejos de la verdad. Las Gopis de Vrindavan eran almas totalmente realizadas que buscaban una relación devocional con Krishna.

Ellas fueron en sus vidas anteriores sabios de gran conocimiento y austeridad. Tenían todo el conocimiento védico en sus mentes, pero no tenían verdadero amor por Dios. Por esto, su realización no era total. Un día, Rama, el anterior avatar, apareció ante ellos. Los sabios Le pidieron Su amor en Madhurya Rasa, el humor en el que se ve a Dios como el cónyuge. Rama les respondió que en esta encarnación, Él había hecho el voto de tener una sola mujer, Sita, pero que en Su próxima encarnación satisfaría su petición. Por eso, ellas nacieron como Gopis, pastorcillas iletradas, pero con el más alto grado de realización. Esto nos enseña que la erudición es un bien deseado, pero también puede ser un obstáculo para la realización de Dios. Lo indispensable es un corazón puro y verdadero deseo de trascendencia.

 

Los otros significados de la danza Rasa son tan sagrados que sería difícil ponerlos en letra escrita. Poco más se puede decir sobre esto.

 

Su vida adulta.

 

Con el paso del tiempo, Krishna regresó a Mathura, Su ciudad de nacimiento. Derrotó al malvado rey Kamsa, su  tío, y tomó su lugar como príncipe. Tuvo que abandonar su vida de pastor y tomar el rol de un kshatriya, un guerrero. En su vida adulta, Krishna ejemplifica todas las enseñanzas de la Bhagavad Gita.

 

Krishna no actuó como  un hombre santo, un brahmana o un sadhu. Vivió en el mundo, gozando de la opulencia de su dignidad real, casándose y teniendo hijos. Aún así, jamás perdió Su humildad natural y Su conciencia Divina. Cuando los brahmanas llegaban a Su palacio, Él, el Señor del Universo, lavaba personalmente sus pies, sucios de polvo, arrodillándose ante ellos.

 

Fue un político brillante cuando hubo de gobernar Su reino. Fue un amigo alegre, bromista y risueño. Fue un padre y un esposo. Cuando llegó la guerra a las tierras de India, actuó como guerrero, estratega y diplomático. Hizo todo lo posible por evitar la guerra. Cuando ésta fue inevitable, hizo todo lo necesario para asegurar la victoria del bando que luchaba por el Dharma.

 

Mientras tanto, dio las más nobles instrucciones espirituales y vivió la vida de un sabio y un santo. Esto nos enseña que uno no debe considerar la vida espiritual como algo aparte de su vida rutinaria. La vida espiritual se lleva a cabo en cada pequeño acto y cada aspecto de la vida. Sólo unos pocos pueden ser renunciantes. Sabiendo esto, Krishna nos enseña con Su ejemplo a vivir con las manos en el trabajo y la mente y el corazón en Dios. Así se cumple el verso de la Gita:

 

yoga-sthaḥ kuru karmāṇi saṅgaṁ tyaktvā dhanañjaya
siddhy-asiddhyoḥ samo bhūtvā samatvaṁ yoga ucyate

 

Desempeña tu deber de un modo equilibrado, ¡oh, Arjuna!, abandonando todo apego al éxito o al fracaso. Esa clase de ecuanimidad se denomina Yoga.

 

La canción de Uddhava

 

Antes de dejar de manifestarse en el mudo material, el Señor dio Sus últimas instrucciones a Uddhava. Merece la pena trascribir algunas de ellas aquí, por cuanto podemos extraer de esta Divina Canción una gran sabiduría:

 

“Mi devoto es compasivo hacia todos los seres. No tiene enemistad con nadie. Es paciente, y su única fuerza es la Verdad. Libre de las impurezas, mira con ojo equitativo. Su corazón no está corrompido por los deseos. Es auto-controlado, simpático, puro y libre de la conciencia del ego, sereno, moderado, maestro de su mente, y teniéndome a Mí como refugio, medita en Mí firmemente. Imperturbable, tranquilo, contenido, con la naturaleza bajo su control, busca el honor para todos.

 

Ilustrado, como un sabio, puede llevar la Verdad a otros. Es amigable y piadoso con todos los seres. Distingue el bien del mal, y Me entrega el fruto de sus acciones”.

 

En este bello canto vemos que en efecto Krishna es Upadesha Purushottama, la Encarnación que estableció las Enseñanzas Divinas. La alta moral y espiritualidad sin parangón de los textos como la Bhagavad Gita y el Srimad Bhagavatam, en el que el Señor distribuye Sus enseñanzas, así lo atestiguan. ¡En verdad, Sri Krishna es el Maestro del Mundo!

 

Su muerte.

 

En rigor, krishna no murió. Él no tiene muerte ni está sujeto a la destrucción. Tan sólo dejó de manifestarse visiblemente en el mundo. Pero Él quiso hacerlo como un ser humano, ya que había vivido como humano. Estando en el bosque, cuando terminó Su misión en este mundo, y pensando cómo podría abandonarlo, un cazador confundió Su figura con la de un ciervo. Krishna estaba tumbado, y el cazador, notando el movimiento de Su pie, pensó que era un animal. Rápidamente, disparó al pie con su flecha. La planta del pie, era, desde SU nacimeinto, el único punto débil de krishna, que por lo demás era invulnerable. Cuando el cazador vio lo que había hecho, pidió perdón al Señor, pero éste le bendijo, diciendo que Le había prestado un gran servicio. Así Krishna dejó el mundo material.

 

Aunque todo esto sucedió por Su voluntad, Krishna nos muestra cómo la muette puede alcanzarnos en cualquier momento, de la forma más repentina y casual. Tal vez seamos jóvenes, fuertes o poderosos. A pesar de ello, el destino puede poner fin a nuestra vida en cualquier momento. Sabiéndolo, el hombre sabio vive feliz, pero con su alma preparada, con moralidad y devoción al Supremo, de modo que cuando la muerte le llegue, pueda morir de forma alegre y sin arrepentimiento.

 

Conclusión:

 

Muchos más y muy fantásticos pasatiempos e historias del Señor Krishna se muestran en distintas Escrituras, principalemnte en el Mahabharata y el Srimad Bhagavatam. Leerlos con devoción y humildad nos traerá iluminación espiritual y felicidad duradera. Este bendito día de Krishna Jayanti, recuerda los nectáreos pasatiempos del Señor. Canta Su nombre. Recuerda que Dios permea todo este universo y adórale con constancia en cada cosa y en cada lugar:

 

Adora al Señor en el Sol, con los himnos védicos.

 

Adórale en el fuego con ofrendas

 

Adórale en los sabios con la hospitalidad y el servicio hacia ellos.

 

Adórale en los devotos, recibiéndolos con cordialidad.

 

Adórale en el santuario del corazón, con la meditación.

 

Adórale en el aire, viéndolo como energía divina, y en el agua, con la pureza.

 

Adórale en la tierra repitiendo Su Santo Nombre.

 

Adórale en tu cuerpo ofreciéndole comida y bebida.

 

Adórale como el Alma Universal, viendo a todos con ecuanimidad.

 

¡Que este día bendito de Janmashtami o Krishna Jayanti, el Señor Krishna, el Dios del Amor Divino, nos bendiga con iluminación y devoción! ¡Jai Sri Krishna!

 

Shloka:

 

īśvaraḥ paramaḥ kṛṣṇaḥ

sac-cid-ānanda-vigrahaḥ

anādir ādir govindaḥ

sarva-kāraṇa-kāraṇam

 

Krishna es el Señor Supremo, Su forma es Existencia, Conocimiento y Bienaventuranza. Él sin origen alguno, es la Causa de todas las causas.